Doctor
Juan Manuel Santos Calderón
Presidente de la República
Señor Presidente,
Los ciudadanos abajo firmantes le escribimos desde nuestras casas, barrios, veredas, colegios y lugares de trabajo, para manifestarle nuestra gran preocupación por el notable deterioro de la seguridad en nuestras comunidades y por el incremento de actos delincuenciales que continuamente amenazan la vida, honra y bienes.
Esta situación de recrudecimiento de la violencia no la habíamos vivido hace más de 4 años, cuando la política de seguridad democrática del doctor Alvaro Uribe Vélez había logrado visible frutos en la confianza, tranquilidad y seguridad de la población colombiana. lo cuual es una situación que nos preocupa.
Por otra parte, algunos sectores políticos en cabeza de la ex senadora liberal Piedad Córdoba, han puesto sobre la mesa la posibilidad de iniciar un proceso de paz con las Farc, planteamiento que no ha sido rechazada por usted como Jefe de Estado al dejar abiertas las puertas del dialogo con las Farc, como lo ha manifestado en repetidas ocasiones a lo largo de estos seis meses de gobierno.
Como ciudadanos colombianos queremos recordarle, señor Presidente, que las Farc son un grupo terrorista, narcotraficante y autor de delitos de lesa humanidad, por lo cual seria inadmisible moral, política y jurídicamente que el Estado Colombiano deje abierta la posibilidad de iniciar dialogos con este grupo narco-terrorista, aún si dejaran el secuestro, el terrorismo y el narcotrafico. Los delitos cometidos por las Farc durante décadas deberán ser castigados de forma ejemplar, nunca indultados o amnistiados.
Si su gobierno desea realmente pagar la deuda moral con las victimas, hagalo aplicando el rigor de la justicia y todo el peso de la lay a los criminales, sin concederles la posibilidad de ser validos interlocutores con el gobierno, la sociedad o el Estado. Ellos no son un grupo alzado en armas con objetivos políticos ni reivindicaciones sociales, ni defienden los intereses del pueblo; en realidad son los principales asesinos, secuestradores y extorsionadores de Colombia.
Cabe recordar las sabias palabras del Presidente de la Paz: “El diálogo existe mediante una diligencia judicial que se llama indagatoria, en la cual el representante del Estado es el juez". Ese es el único dialogo que aceptamos los colombianos con los terroristas. Ni la sociedad ni el Estado puede someterse a las pretensiones de las Farc, y mucho menos que el sistema político, económico y social del resto de población colombiana trabajadora, honesta y cumplidora de la ley sea sometido a sus consideraciones.
Haga todos lo que sea necesario para consolidar la política de seguridad nacional como una política de Estado que mantenga la tranquilidad, seguridad y confianza que estamos recuperando y que por más de 60 años los bandidos nos las han negado.
De usted el Pueblo de Colombia,