José Gallego está acusado de un delito contra el patrimonio histórico y cultural por tachar las placas franquistas de la iglesia de Aspe (Alicante). Pero lo que este hombre hizo con un bote de esprai no es un delito, si no un servicio a la comunidad y por eso se deberían retirar los cargos. Se enfrenta a una condena de uno a tres años de cárcel.
La Ley de Memoria Histórica obliga a retirar los símbolos franquistas que todavía quedan repartidos por España y eso fue lo que José le pidió al ayuntamiento de su pueblo hace tres años. Harto de esperar, se decidió a aplicar la ley por su cuenta. "Tú vas a Alemania y no hay ningún símbolo de Hitler. España está llena. ¿Por qué esa resistencia?”.
Noticia de El País: http://politica.elpais.com/politica/2012/09/02/actualidad/1346603456_231017.html
Si estás de acuerdo con él y crees la acusación es injusta, firma esta petición.
Gracias.