En el Consejo de Facultad Extraordinario del pasado jueves 8 de noviembre, se dió por finalizada la fase de diseño, instancia a la cual llegamos con una posición más elaborada como Estamento Estudiantil, planteando nuestras críticas de manera seria como también nuestras exigencias para que la fase próxima sea realmente participativa, rigurosa y se apegue a nuestra misión como Universidad.
Valoramos el tiempo y esfuerzo puesto en el trabajo de todos quienes han participado en el proceso, también nos hacemos una autocrítica por no haber sido capaces de generar entre los estudiantes un proceso más continuo de discusión y participación en esta temática.
Nuestra postura, elaborada a partir de asambleas, jornadas reflexivas e instancias de trabajo, se basa en 3 puntos fundamentales:
• Partiendo por su génesis, la cual no responde a un diagnóstico de la comunidad, ni a las necesidades de la población, sino que a instancias externas que en un contexto mundial de acercamiento de la universidad al mercado, la presionan a adoptar un modelo contrario a los requerimientos sociales.
• Segundo, la escasa participación de toda la comunidad universitaria en el proceso (participación entendida como la generación sistemática de instancias generales de discusión y resolución colectiva entre todos los estamentos, con incidencia real y no mera instrumentalización y validación de delegados), que se manifiesta desde un principio en la decisión política de innovar por competencias.
• Y por último la desprolijidad con la que se ha llevado el proceso, pasando por alto hitos y etapas que en la misma metodología definida, sobre todo en la última parte con una premura excesiva que ha impedido analizar y reflexionar sobre los productos de cada una de las etapas (levantamiento de necesidades formativas, perfil de egreso, mallas curriculares, etc).
Y mirando más allá de las falencias que presenta este proceso, creemos necesario enfocarnos hacia el futuro , porque estamos preocupados por el impacto que puede tener esta reforma del pregrado en la excelencia académica y la orientación del conocimiento que se debe impartir en las carreras de nuestra facultad, es por esto que para preparar el terreno y continuar el trabajo en la fase que viene hemos hecho las siguientes exigencias a los directivos de la Facultad:
1.- Documentos: Levantamiento de necesidades formativas (para contrastar y fiscalizar en el futuro los nuevos currículos) , Perfiles de egreso y mallas, Planes de implementación ( para analizar si existen condiciones necesarias) , Evaluación de carreras ya innovadas (para anticiparnos a errores y detalles de anteriores innovaciones como las de Kinesiología y Obstetricia) .
2.- Jornadas de discusión triestamentales por carrera y a nivel de facultad, que permitan orientar el proceso y las evaluaciones de forma consensuada.
3.- Participación en comisiones de implementación con voz y voto, de carácter resolutivo, con tablas y actas públicas, y con horarios de sesión compatibles( que no sea en hora de clases) .
4.-Confección de los Programas de curso entre el estamento Estudiantil y Docente, contando con una previa capacitación por parte del Departamento de Educación en Ciencias de la Salud.
Concejo de estudiantes de la salud.
Santiago, diciembre de 2012.
Facultad de Medicina , Universidad de Chile.