La Mancomunidad de O Val Miñor indemnizará a los miembros del Grumir porque no tiene capacidad económica para hacerlos fijos. Los agentes cobrarán entre 4.000 y 18.000 euros en función de los años que han trabajado en esta comarca. Pero hay efectivos que no están de acuerdo con el desmantelamiento de este cuerpo de emergencias porque crearía un vacío en los ayuntamientos de Baiona, Nigrán y Gondomar que podría poner en peligro la vida de las personas en caso de accidentes graves que requieran una atención inmediata y profesional. Por ese motivo, ayer emprendieron una campaña de recogida de firmas para instar a las autoridades locales a que no dejen la comarca desprotegida en caso de accidentes.
La Mancomunidad tiene previsto mantener los tres agentes fijos, contratar a otros tres y contar con un equipo de voluntarios de apoyo. «Una persona sola no puede atender un incendio o un accidente y los voluntarios no tienen la formación física y teórica para intervenir», afirman los promotores de esta campaña.
Por lo menos, aseguran que el servicio del Grumir debería mantenerse con sus 15 efectivos en plantilla, al menos hasta que se constituya el parque de bomberos, para no esperar en una situación precaria por el cumplimiento de una promesa electoral que se remonta a hace ya más de diez años.