Asunción, 10 de diciembre de 2010
Dr. Luis Riart
Ministro de Educación y Cultura
República del Paraguay
Presente
Ref.: Carta ciudadana de apoyo al Marco Rector Pedagógico
para la Educación Integral de la Sexualidad (MRP)
Estimado Doctor Riart:
Las personas y organizaciones abajo firmantes, nos dirigimos a Usted con el objeto de hacerle llegar nuestro apoyo y acuerdo con los contenidos del Marco Rector Pedagógico para la Educación Integral de la Sexualidad (MRP), elaborado por el Comité Gestor de Políticas Públicas de Educación y Sexualidad. Consideramos que este instrumento aportará a que la niñez y la juventud paraguayas reciban una educación sobre la sexualidad que tenga como bases el enfoque de derechos, la interculturalidad, la igualdad, los derechos de niñas, niños y adolescentes, la inclusión, la igualdad, la no discriminación y la perspectiva de género.
Asimismo, le manifestamos nuestra preocupación respecto al actual proceso de socialización del MRP, dado el liderazgo de personas y organizaciones que cuestionan la validez de los enfoques y valores básicos del documento. Tal es el caso de del sacerdote católico Jesús Montero Tirado, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Educación y Cultura (CONEC), quien ha cuestionado públicamente las bases antes mencionadas , poniendo en entredicho la apertura y neutralidad que se precisa para el liderazgo y la vocería en este proceso.
Por lo anterior, le solicitamos de la manera más respetuosa que:
1. Refrende públicamente el carácter de socialización del actual proceso en el que se encuentra el MRP y no de modificación, como Montero Tirado y algunas organizaciones lo pretenden.
2. A través de su intervención y autoridad, el CONEC garantice que el mencionado proceso de socialización se trata de la difusión de los contenidos del MRP y no de cambios que afecten las bases ya mencionadas.
3. Para que se cumpla lo anterior, cambie la designación de Jesús Montero Tirado como líder y vocero de este proceso.
Nuestras demandas se sustentan en la Constitución Paraguaya, que define la autonomía e independencia del Estado –y, por tanto, de sus políticas públicas–, de la Iglesia Católica (artículo 24), y en la necesidad de un proceso transparente que genere confianza en la ciudadanía, cuyos resultados puedan beneficiar a toda la niñez y juventud paraguayas, sin distinciones ni discriminaciones de ningún tipo.
En la espera de una respuesta a la presente, le saludamos muy cordialmente.