Excelentísimo Embajador de la India
Embajada de la India en República Dominicana
Excelentísimo señor:
Los abajo firmantes somos un grupo de ciudadanos profundamente influidos por la India y su milenaria cultura, cuyos valores y objetivos son plenamente válidos en el mundo de hoy, e incluso tienen la capacidad de mostrar una salida de la profunda crisis en la que se encuentra sumida la humanidad.
En tal virtud, seguimos de cerca y nos preocupa todo lo relacionado con la India, y hoy en especial la situación del río Ganges (Gangá), símbolo de la civilización india, reverenciado como la gracia divina inmanente, y cuyas aguas son conocidas por sus especiales propiedades valoradas por todos, incluidos reyes y emperadores durante miles de años.
El rio Ganges está siendo tratado como una mera corriente de agua sin vida, sólo válida para la obtención de beneficios económicos a corto plazo, a costa de privar a la humanidad de enormes beneficios ecológicos y espirituales en el largo plazo.
En las últimas décadas, el río Ganges se ha convertido en un caudal cada vez más polucionado, no ya purificador sino a menudo ni siquiera agradable de contemplar. Las grandes presas construídas en el Himalaya han interrumpido su flujo, destruyendo las propiedades curativas de sus aguas y ralentizando notablemente su corriente. Han logrado disminuir de modo importante su capacidad de auto-regeneración: mayor que cualquier otro río del mundo.
Tras fracasar el “Ganga Action Plan”, promovido por el primer ministro Rajiv Gandhi en el siglo pasado, el gobierno de la India instituyó hace tres años el National Ganga River Basin Authority (NGRBA), bajo la presidencia del primer ministro Manmohan Singh, para intentar acabar con la polución del río. Hasta ahora no se han producido resultados siquiera mínimos.
En 2012, para protestar contra esta situación, Swami Gyanswarup Sanand empezó una huelga de hambre hasta la muerte. Swami Sanand es el nombre espiritual del Dr. G. D. Agrawal, reconocido científico especializado en estos temas. El gobierno prometió tomar decisiones y convocó al NGRBA; la mayoría de sus miembros favorecieron las propuestas de Swami Sanand, pero no se tomó ninguna decisión. Swami Sanand y muchas más personas están ayunando dispuestos a sacrificar sus vidas por Gangá. Muchos notables intelectuales, artistas, etc., así como diversas instituciones, los apoyan activamente. Grupos filosóficos y religiosos de todo el mundo están elevando su protesta ante la gravedad de esta situación.
Confiamos en que el gobierno de la India hará todo lo posible para conservar el río Gangá, símbolo de la India, en su forma pura original. Confiamos también en que el gobierno de la India no dejará morir a las personas que están sacrificando sus vidas para la preservación ecológica y espiritual del gran Ganges.