Los abajo firmantes solicitamos a usted, en ejercicio de su autoridad religiosa, sancione adecuadamente al cura Jorge Daniel Gómez, por el acto de censura que realizó a principios de este mes sobre un espectáculo durante la fiesta Nacional del Chivo en Malargüe y por sus dichos posteriores al acto, efectuados a Radio Nihuil, en los que peligrosamente minimizó la gravedad del abuso de menores.
Es inadmisible que un sacerdote se arrogue el derecho de censurar espectáculos públicos, y es aberrante, indigno y peligroso que, en el intento de justificar sus acciones, relativice un delito tan grave como la pederastia y avale hechos oscuros de la historia como lo fue la inquisición.
Es por eso que consideramos fundamental que el Obispo o quien corresponda sancione estas conductas separando al párroco de su cargo y que se brinden disculpas públicamente, dando así una señal clara de respeto a la sociedad en general y a la niñez en particular.